Serpiente sónica: de la boa de 'El principito' al 'scratch' de Kempff.


Claro que es para aterrorificarse. Yep. Una boa comiéndose a un paquidermo, con todo y colmillos de marfil.

El escritor en ciernes tenía la idea, clara y diáfana. La llevó a la práctica y su dibujo mereció tener dos versiones. La primera pasaría, injustamente, a la historia como la menos terrible. La más inmediata. Nadie le teme a los sombreros.

La versión 2.0, con el paquidermo encerrado en el viente de la boa gigantesca, pareció el límite de lo ilimitado. Leviatán y Behemoth en un dibujo que necesitó sólo media hoja de papel, para aplastarnos también con la inmediata explosión del concepto 'devorar vivo'.

Kempff, dilecto entre mis dilectos, se topó con otra boa.

Esta, sonora, también inconmensurable. Y lo mismo que la boa del dibujate, eterna, irrevocable.

La semana pasada encontré una colección, perdida entre tantas otras colecciones, dentro de Internet Archive.

Unlocked Recordings.

Discos de vinil que han sido digitalizados, con carátulas y fotografías de las etiquetas estampadas en los acetatos. Una delicia. Con tesoros inimaginables, cual una interpretación de la Wanderer-Fantasie por Richter, sobre la edición y revisión basándose en los originales, de otro grande: Badura-Skoda.

Navegando entre los algo más de 700 registros, encontré una grabación de Kempff con las primeras sonatas íntegras que escuché de Beethoven.

La edición de entonces, que escuché en cassette, incluía la Patética, la Claro de luna y eran acompañadas, curiosamente, por la Wanderer, interpretada también por el mismo Wilhelm.


Esta otra edición, con 4 sonatas 'famosas' de Beethoven, ganó el Grand Prix du Disque.


Una característica del servidor de Archive.org, es la de generar 'derivados' de algunos formatos que se resguardan en el sitio. Los archivos de audio en formatos sin pérdida [.wav y .flac] generan archivos más ligeros [.ogg y .mp3]. También generan un análisis de espectro -que sirve para identificar 'en una sola mirada', inconsistencias o falsificaciones, principalmente en los casos en de un mp3 se obtuvo un wav y que volvió a comprimirse como mp3. Este espectrograma no se muestra, pero está incluido en el repositorio dentro de la carpeta que indexa el item en la colección. Al mismo tiempo, se genera un archivo que muestra las crestas de onda, es decir, da una idea de los espacios o lugares donde el volumen de la música es tan débil que puede 'confundirse' con el ruido propio de los acetatos, o que subirá hasta abarcar toda la capacidad sonora del dispositivo de escucha que haga 'streaming' de la obra digitalizada.

Me llamó la atención percibir esa boa sonora.

Colgando, en una paradoja magnífica, boca abajo y con ese vientre que semeja una joroba monumental.


Pensé que se trataba de un error de fabricación. No son tan poco comunes como pudiera pensarse, los acetatos podían imprimirse y sufrir en el proceso graves deformaciones, que iban desde los 'scratchs' hasta secciones enteras donde había ruido en un canal y sonido en otro, o donde el volumen de la grabación parecía perderse en el limbo.

Aquí, se trata de un arañazo en el disco, que repite una y otra vez el sonido encerrado en un surco del disco al encontrarse repetidamente con la aguja del tornamesa.

A pesar de esto, no es una tragedia. En modo alguno. La maravilla de la tecnología analógica permite que esa serpiente sonora no sea una repetición cansina y mecánica, como las que podemos escuchar en los cedés dañados que también cada vez son menos y menos. Aquí, la boa tiene una consistencia irregular, digitalmente analógica y en su estado más puro.

Nadie le tiene miedo a los sombreros, pero créame, estimado y poco probable visitante, que a esta boa, hasta el mismo Kempff le habría tenido respeto.

[Curándome en salud, ni la sierpe ni el paquidermo son Leviatán ni Behemot. Pero... ¿a poco no se parecen?]

1722.
Nam stat fua cuiq~ dies, breue et irreparabile tempus.

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