Habla según la locura que te ha seducido.

Eso de la lucura, obsesión y fijaciones quasi fetichistas es algo para tener cuidado. Actualmente, vivo en un estadio muy cercano a lo que denota esa palabra que resulta tan chocante para el sr. Olague: un impasse. Un callejón sin salida.
Mas en esta ocasión, dicho impasse resultará por lo menos fructífero en algún sentido. La locura y la obsesión se revisten de formas que suelen ir de lo burdo y netamente vulgar, a lo sublimado y difuso, revestido incluso de santidad. Por ello no es de extrañar que, al mismo tiempo que escribo una novela porno bastante gráfica, siga metido en proyectos muy exigentes y absorbentes como este.
Lo de la novela porno es algo que ya le comenté a Simitrio y al sr. Olague. Tienen un archivito muy desangelado con las primeras 30 páginas de ese bodrio. Y sólo diré que para terminar con ese ejercicio absurdo y obtuso, faltan por escribir una cuarentena de páginas, poco más o poco menos, lo que posiblemente me tome un par de meses más.
Respecto al otro proyecto, se han dado grandes avances dentro de la comunidad PLGO y pudimos por fin establecerla como algo muy cercano a una NPO [Non Profit Organization, esto es, una Organización Sin Fines de Lucro]. Libscribd, tal como está, no es un proyecto mío, sólo me encargo de más o menos organizar los contenidos visuales -es decir, la cara que el visitante verá, y que está montada sobre el armazón robustísima programada por un buen amigo quien también da cuenta de otro blog relacionado con el tema-.

Hará un par de meses, precisamente, que el sr. Olague me dijo llanamente: 'te quedaste ciclado en el S. D.' Y lo que le contesté ese día, continúa siendo válido: SIGO en la tónica de S. D. Porque más aún que una mera justificante, es necesario cerrar ciclos -mismos que por lo común, y al menos en mi caso, corresponden a retos muy específicos y personales- para poder enfrentarse contra otro tipo de problemáticas y temas.
Quienes han seguido de cerca los dislates que he escrito en el último año, podrán ver que existe un cierto 'progreso' en cuanto al manejo de materiales, tonos y ambientes. Para escribir el cuento sobre Horowitz necesité pasar por el cuentito aquel de 'La gripe de Beethoven'. Ese cuentito me ayudó a encontrar el tono preciso que necesitaba para enfrentarme contra la tarea terrible de hacer un cuento coherente que permitiera entrever el interior de ese pianista, que continúa siendo en mi panteón particular, máximo entre los máximos.
A su vez, ese cuento difícil y exigente que fue 'Lapsus memoriae' sirvió como precedente para la novela que he comentado líneas arriba, donde el tema es tanto más espinoso porque se trata de no caricaturizar las acciones, costumbres y vicios que en cualquier ser humano son tan fácilmente caricaturizables, 'motu proprio'.
Así, pues, estimados, asiduos y sufridos lectores, cuando llegue el momento de poner el punto final a esa historia porno revestida de 'literatura' -y hasta dónde pueda ser 'de calidad' o no, es algo que soy incapaz en este momento de dictaminar- les haré llegar el correspondiente archivo .pdf, para que se deleiten a gusto, y me hagan llegar sus siempre apreciados comentarios.
Y qué lástima que a todos los fotógrafos a quienes pedí materiales me mandaran por un caño. S. D. con un par de fotografías hubiera sido algo 'digno de verse', y ya ni hablar de esa novela que estoy por terminar. Tendrán que conformarse con 'puras letritas', estimados amigos.


Nam stat fua cuiq~ dies, breue et irreparabile tempus.

Comentarios

Jesus Olague ha dicho que…
Creo, tal vez me equivoque, que de esto de cerrar ciclos y quedarte ciclado hay mucho más, leía tu reflexión sobre la cruda creativa, y luego esto, y pienso que sólo te lo buscas.

;D

¿Será porque soy "escribiente de un sólico plumazótico"?

Para mí que tu impasse es más bien como un parteaguas, ya se verá cómo escurre el agua por el tejado oeste.
Srita. Axolotl ha dicho que…
ya quiero leer la novela porno...